Ir al contenido principal

NIÑOS ALÉRGICOS A LA LECHE DE VACA TIENEN DÉFICITS DE CRECIMIENTO

Esto puede excluir de una amplia gama de alimentos a un niño en pleno desarrollo.
Los niños alérgicos a la leche de vaca tienen más riesgo de permanecer bajitos en talla y peso que los que padecen otras alergias según estudio, publicó el sitio web IOL.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, son ocho los grupos de alimentos que representan el 90% de las alergias graves incluidos:
• Leche • El huevo • El pescado • Los crustáceos • El trigo • La soja • Los cacahuetes • Las nueces
Para el estudio, se realizó una investigación longitudinal de gráficos a un grupo de 191 niños y se presentó ante la Conferencia Conjunta de la Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología / Organización Mundial de Alergia (AAAAI / WAO) en Orlando. 
El equipo registró el peso, la altura, las condiciones como el asma, el eczema y las alergias estacionales; así como el uso de corticosteroides inhalados.
Los resultados del estudio arrojaron que los alérgicos a la leche de vaca, tenían un peso y estatura medios más bajos en comparación con los niños que son alérgicos a los cacahuetes y las nueces de árbol.
“Estos déficits de crecimiento se mantuvieron prominentes en los rangos de edad de 5 a 8 años y de 9 a 12 años”, dijo la autora principal Karen A. Robbins, alergóloga / inmunóloga pediátrica del Sistema Nacional de Salud Infantil.
La alergia a la leche de vaca, en particular, puede excluir de una amplia gama de alimentos a un niño en pleno crecimiento, lo que trunca su desarrollo físico, dijeron los investigadores.
“Nunca han tenido leche de vaca en su dieta. Al mirar el etiquetado de los alimentos, muchos artículos pueden contener leche. Además, con frecuencia tienen alergias a alimentos adicionales”, Robbins agregó.
Concluyen los investigadores que resta saber si esa brecha de crecimiento se comienza a cerrar durante la adolescencia o va más allá.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Guarda tu dinero: los tests de intolerancias alimentarias no tienen respaldo científico

En el mundo de la alimentación y el sector de lo saludable, a veces no es fácil distinguir qué cosas tienen una base científica sólida y qué cosas no la tienen y por tanto suponen un gasto innecesario. 

Un ejemplo son los tests de intolerancias alimentarias, muy de moda en clínicas privadas, centros de estética e incluso farmacias: pruebas que, por un módico precio, nos dicen supuestamente qué alimentos no nos sientan bien a cada uno y nos ayudan, en teoría, a comer mejor para encontrarnos mejor. Pero la verdad es que la mayoría de estas pruebas no tienen una base científica, y en muchos casos se mezclan las intolerancias y las alergias en un batiburrillo difícil de sostener en evidencias. Para que sepas exactamente en qué te estás gastando el dinero, te explicamos en qué consisten estas pruebas y por qué es mejor que guardes tu dinero para otra cosa.

Guías de manejo para dermatitis atópica

Enfoque práctico para manejo de dermatitis atópica por pediatras y generalistas

























Autor: Lawrence F. Eichenfield, MDa, Mark Boguniewicz, MDb, Eric L. Simpson, MDc, John J. Russell, MDd, Julie K. Block, BAe, Steven R. Feldman, MD, PhDf,g, Adele R. Clark, PA-Cf, Susan Tofte, BSN, MS, FNP-Ch Fuente: Pediatrics. 2015 Sep;136(3):554-65. doi: 10.1542/peds.2014-3678. Epub 2015 Aug 3.  Se estima que en  2009 -2011, la dermatitis atópica (DA) afectó al 12,5% de los niños (0-17 años de edad) en los Estados Unidos, con un aumento de poco más de 5% desde 1997 hasta 1999. 1Entre estos pacientes, la gran mayoría (~67%) presentaron 2enfermedad  leve y como tal pudo ser manejada adecuadamente por el pediatra u otros prestadores de atención primaria (PAP)/ médico de cabecera. Sin embargo, la mayoría de los pediatras derivan incluso a sus pacientes con patología leve a los dermatólogos (~ 85%) y proporcionan una atención inicial única y limitada (81%).

Unas 3,6 millones de personas mueren por Epoc y asma en todo el mundo

Así se extrae de un informe publicado recientemente en una revista científica internacional. Ambas enfermedades son crónicas, pero controlables.
Unas 3,2 millones de personas en el mundo muere a causa de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc), consecuencia generalmente del tabaquismo y de la contaminación ambiental. En tanto, otra enfermedad pulmonar, el asma,  es responsable de unos 400.000 decesos.
Así se extrae de uninformepublicado el miércoles 16 de agosto en la revista científica internacional The Lancet Respiratory Mediciney cuyo autor principal es Theo Vos, profesor en la Universidad de Washington, Seattle, Estados Unidos.